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viernes, 5 de junio de 2020

SE OLVIDARON DEL PROTOCOLO PARA EL COVID19 Y EMPEZO CONTAGIO MORTAL DEL VRUS





Choferes y cobradores de dos buses de transporte público de la línea C de la empresa Nuevo Perú, que recorre la ruta Pachacamac – Puente Piedra, se ensartaron a golpes por disputarse los pasajeros, incluso se amenazaron a muerte. Toda la escena ocurrió en plena Panamericana Norte, muy cerca al paradero, frente a los pasajeros quienes miraban sorprendidos la bochornosa escena.


martes, 21 de enero de 2020

LILIA VIRGINIA JAUREGUY SUFRIÓ AGRESIÓN FÍSICA POR SU ESPOSO DANIEL MORA REVELÓ QUE EL MINISTERIO DE LA MUJER TENÍA CONOCIMIENTO DEL INCIDENTE HACE 8 MESES SIN EMBARGO NO TOMÓ LAS MEDIDAS PERTINENTES





ESPOSA DE DANIEL MORA TERMINA HUNDIENDO A GLORIA MONTENEGRO.

Lilia Virginia Jaureguy esposa de Daniel Mora quien sufrió a.g.r.e.s.i.ó.n física por parte de este ratificó todo lo expuesto en la demanda judicial contra su cónyuge, asimismo reveló que el Ministerio de la Mujer tenía conocimiento del incidente hace 8 meses sin embargo no tomó las medidas pertinentes.

El dominical “Punto Final” de Latina pudo recoger la testificación de la esposa de Daniel Mora quien le confirmó al reportero “Todo lo que dije en mi manifiesto es verdad”.

Además la señora de edad reveló que el Ministerio de la Mujer que maneja Gloria Montenegro tenía total  conocimiento sobre el asunto desde hace 8 meses, sin embargo no se pronunció hasta hoy recién que la dama salió a la prensa para dar su testimonio.

La afectada describió al reportero que luego de presentar la denuncia en la comisaría la derivaron a una oficina con jurisdicción en el Ministerio de la Mujer, para luego derivarlo a un psicólogo y por último designarle un abogado de oficio.

” A partir de ese momento no paso nada, me entrevistó una psicóloga, fueron hasta mi casa averiguar, pero paso eso y no más, se comunicaron conmigo, yo estuve yendo a esta oficina a ver el abogado y él me decía que los documentos ya habían pasado al Poder Judicial, pero que realmente no se movían, me aburri”  describe muy desmotivada la señora de edad.

Sin embargo tras estas declaraciones el Ministerio Público no le quedó otra opción que emitir un comunicado por Twitter el dia de hoy.

La periodista Lorena Álvarez se pregunta porque demoraron tanto en pronunciarse.

“¿Dedicación y prontitud?” Denuncia en marzo, garantías en abril. Agosto insisten que expediente vaya a fiscalía. Pasan 5 meses y hecha pública la denuncia vuelven a preguntar y mágicamente ya se remitió. ¿Sabían quién era el a.g.r.e.s.o.r? ¿Lo comunicaron a la ministra?.

Por su parte  la periodista Mónica Delta también criticó el actuar de la Ministra Gloria Montenegro por la lentitud en la cual se actuó  y se pregunta si hay más casos como este que tiene que salir recién en las redes para la opinión pública se entere.



L  


“Es un tema de interés público Gloria Montenegro . Si en las redes no se publica y la prensa no toma el caso ¿qué hubiese ocurrido? Como dice  lorena Álvarez ¿Hay otros casos de candidatos al congreso o funcionarios con denuncias de esta naturaleza?”

martes, 30 de abril de 2019

ESTE ES EL GRUPITO DE MILITARES QUE ACOMPAÑO A LOS SIRVIENTE DE TRUM: GUAIDÓ Y A LEOPOLDO EN EL DISTRIBUIDOR DE ALTAMIRA




El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello, ofreció detalles del reducido grupo de efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana, que acompaña a Juan Guaidó y a Leopoldo López en el Distribuidor de Altamira, en Caracas.

“En este instante la situación es de absoluta y total tranquilidad y calma en toda Venezuela, inclusive en Caracas”, informó Cabello a través de un contacto vía telefónica con Venezolana de Televisión.
A continuación detalles de los uniformados:

·        Parte de la tropa fue engañada.

·    Un grupo de sargentos de la GNB y funcionarios del Sebin se han ido del distribuidor los llevaron engañados.

·        Hoy los que han propiciado esta situación tendrán que asumir su responsabilidad histórica.

·        Solo el Distribuidor Altamira con un grupo de Personas, La Carlota no ha sido tocada.


¿CÓMO EL ENEMIGO DEL PUEBLO VENEZOLANO LEOPOLDO LÓPEZ SALIÓ DEL CASA POR CÁRCEL?





Leopoldo López ha sido retirado de su arresto domiciliario en Venezuela, tras una acción dirigida por el diputado Juan Guaidó con el respaldo de un grupo de militares y funcionarios de seguridad venezolanos.

López, quien se encontraba junto a Guaidó en el Distribuidor Altamira, ubicado en las cercanías de la Base Aérea Militar La Carlota, escribió en su cuenta de Twitter que se ha iniciado “la fase definitiva para el cese de la usurpación, la Operación Libertad”. También anunció que fue “liberado por militares a la orden de la Constitución y del presidente Guaidó”.

Por su parte, el autoproclamado ‘presidente encargado’ aparece con López y un grupo de militares en un video y afirma que su accionar siempre ha estado “enmarcada en la Constitución, en la lucha no violenta”.

“Pueblo de Venezuela inició el fin de la usurpación”, continúa Guaidó, quien aseguró que se encontraba “con las principales unidades militares” para iniciar “la fase final de la Operación Libertad”.

El diputado opositor pidió ir a las calles y a las principales unidades militares para consolidar “el fin de la usurpación, que ya es irreversible” y le expresó a los miembros de las Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) que lo respaldan que “han tomado la decisión correcta”.

Reacciones

Tras el pronunciamiento de Guaidó, los gobiernos y organismos que lo han reconocido como ‘presidente interino’ manifestaron su respaldo, a través de las redes sociales.

El presidente de Colombia, Iván Duque, pidió a los militares y los venezolanos situarse del “lado correcto de la historia, rechazando dictadura y usurpación de Maduro”.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien considera a Maduro como “ilegítimo”, pidió “pleno respaldo al proceso de transición democrática de forma pacífica” en un mensaje en Twitter.

Por su parte, el senador republicano Marco Rubio, quien ha manifestado su respaldo a Guaidó reiteradamente, pidió a los  militares venezolanos que defiendan al diputado “en este esfuerzo por restablecer la democracia”.

“Desactivando el Golpe de Estado”

El ministro de Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, informó a través de su cuenta de Twitter que el Gobierno está “enfrentando” y “desactivando” a “un reducido grupo de efectivos militares traidores” que se ubicó en el Distribuidor Altamira, que se encuentra en frente de la base aérea, dentro del municipio Chacao, bastión de la oposición, “para promover un Golpe de Estado contra la Constitución y la paz de la República”.

En otro trino, Rodríguez afirmó que “a este intento se agregó la ultraderecha golpista y asesina, que anunció su agenda violenta desde hace meses”. Pidió al pueblo venezolano “mantenerse en alerta máxima” para “derrotar el intento de golpe y preservar la paz”.

El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, escribió en la red social que “la FANB se mantiene firme en defensa de la Constitución Nacional y sus autoridades legítimas”.

Aseveró que “todas las unidades militares” que se encuentran “en las ocho regiones de defensa integral reportan normalidad en sus cuarteles y bases militares, bajo el mando de sus comandantes naturales”.

De igual manera, se pronunciaron las cabezas de los poderes públicos venezolanos: el presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, quien afirmó que el poder judicial hará “velar lo estipulado en el ordenamiento jurídico”; el fiscal general, Tarek William Saab, quien expresó que el Ministerio Público actuará con firmeza ante estos hechos; la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, quien condenó la “actitud antidemocrática” de quienes “intentan arrebatar la voluntad del pueblo venezolano”, que reeligió a Maduro como presidente el pasado en mayo de 2018 con el 67,84 % total de los votos, con una participación del 46, 07 %.

“Absoluta tranquilidad”

El presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), Diosdado Cabello, pidió a través de un contacto televisivo, a las fuerzas revolucionarias marchar al Palacio de Miraflores en apoyo a Nicolás Maduro y afirmó que “cada acción” de los golpistas “tendrá una respuesta contundente del Gobierno”.

“Si ellos quieren un presidente, que se midan en una elección”, agregó.

Destacó que la base aérea La Carlota no fue tomada por grupo alguno y que, según la información que manejan las autoridades, parte de los funcionarios de seguridad y militares que se trasladaron al Distribuidor Altamira “fueron llevados bajo engaño. Les dijeron que iban a una operación y cuando vieron ese ‘show’, se regresaron”.

De igual manera, adelantó que “un sector del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) que está implicado”, aprovechó el cambio de la guardia de los funcionarios que custodiaban a López en su vivienda para movilizarlo.

El también vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) manifestó que todas las unidades militares del país se encuentran en total normalidad y que las acciones del Gobierno se están llevando a cabo desde La Carlota.


Indicó que en esta oportunidad las acciones serán contundentes y que se procederá al uso progresivo de la fuerza, como lo establecen las leyes venezolanas. “Están haciendo el ridículo, es la ineptitud absoluta”, afirmó con referencia a los dirigentes opositores involucrados en la acción que esperaban un alzamiento de la FANB.

“La Salida”

López dirigió un plan desestabilizador conocido como “La Salida”, entre el 12 de febrero y junio de 2014, que consistió en acciones violentas durante protestas antigubernamentales, lo que causó 43 personas fallecidas, casi mil heridos y cuantiosos daños materiales a bienes públicos y privados.



El líder del partido de ultraderecha Voluntad Popular (VP) se entregó a las autoridades venezolanas cuatro días después de la jornada inicial de los disturbios, en la que murieron tres personas y fue atacada la sede del Ministerio Público venezolano.



Por su responsabilidad en estos hechos, fue condenado a casi 14 años de prisión por los delitos de incendio, daños, instigación pública y asociación para delinquir, según sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). A partir del 8 de julio de 2017, salió de la cárcel militar de Ramo Verde y obtuvo el beneficio de arresto domiciliario por “problemas de salu

REDUCIDO GRUPO DE MILITARES GOLPISTAS DISPARAN AL AIRE DESDE DISTRIBUIDOR ALTAMIRA. ASI CUALQUIERA HACE REVOLUCIÓN DE DISPAROS AL AIRES

EL PATRON Y EL SIRVIENTE







En las imágenes que verá a continuación, un un reducido grupo de militares aunados al Golpe de Estado contra el presidente Nicolás Maduro, acciona sus armas de guerra contra la población, esto desde el Distribuidor Altamira.


Las imágenes que circulan fueron grabadas en desde el corazón de la acción golpista y en las misma se observan además a algunos civiles con armas.

MILITAR NARRA CON DETALLES CÓMO FUERON ENGAÑADOS POR LA DERECHA GOLPISTA PARA DAR EL GOLPE DE ESTADO AL GOBIERNO DE VENEZUELA









Uno de los militares que este martes 30 de abril participó -bajo engaño- en el golpe de Estado contra el presidente constitucional, Nicolás Maduro, dio a conocer una a una las mentiras que les dijeron para que se unieran al plan impulsado por la derecha nacional e internacional.


En conversación con la periodista de teleSUR, Madelein García, contó que –aproximadamente- a las 6:00p.m del pasado lunes 29 de abril recibieron la orden de buscar sus uniformes de patriotas, con el pretexto de que recibirían una condecoración y una noticia que les cambiaría la vida.


Luego, a las 3:00a.m de este martes 30 fueron enviados al Helicoide a buscar unos fusiles. El cuento que les echaron fue que irían a tomar el penal de Tocorón, donde –supuestamente- habrían ingresado unos mil fusiles, los cuales serían entregados a los presos para enfrentarlos contra el pueblo.


“El punto de encuentro con efectivos del Sebin iba a ser en Altamira para de ahí ir al penal de Tocorón. No fue así, cuando llegamos aquí lo que hicieron fue entregarnos un brazalete, mandaron a trancar la vía y nos informaron que este era un golpe de Estado”, narró el primer teniente, Jairo Vetermi.

Entre los militares que se encontraban en el lugar acompañando al autoproclamado “presidente encargado” de Venezuela, Juan Guaidó, y al prófugo de la justicia, Leopoldo López, mencionó al comandante de la GNB, Rafael Pablo Soto Manzanares, los hermanos Sequera y al comandante Sánchez Ílichs.


Al conocer que se trataba de un atentando a la Constitución, Vertemi junto con otros militares se comunicaron con el mayor general Rodríguez Cabello, que se encontraba en la Base Militar La Carlota y fue quien activó un plan para sacarlos del Distribuidor Altamira.



“Esto es otro sabotaje de la derecha golpista que lo que quiere es que nosotros mismos nos enfrentemos. Eso es lo que están buscando, enfrentar militares con militares pero ya le demostraos que no van a poder”, recalcó el militar venezolano fiel a la Constitución Bolivariana.

miércoles, 20 de marzo de 2019

EE.UU Y SUS ALIADOS ESTÁ TRATANDO DE APLICAR EN VENEZUELA EL ESCENARIO “LIBIA-2011”





“Los ataques contra nosotros son constantes, despiadados y de toda índole. Y no son sólo económicos.

Por ejemplo, ahora, con las fiestas de fin de año, han llegado desde afuera, cruzando la frontera, decenas de comandos terroristas especializados en los sabotajes eléctricos”

Nicolás Maduro Moros, enero de 2019

Es un hecho conocido que la invasión a Libia ocurrida entre marzo y octubre del año 2011 fue una intervención militar encabezada por mercenarios extranjeros y fuerzas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) comandadas por los Estados Unidos, en contra del Gobierno legítimo del Coronel  Muamar Gadafi, quien después de haber derrocado el corrupto gobierno monárquico del rey Idris cuarenta y un años antes, había unificado la nación, declarando en 1977 la Yamahiriya Árabe Libia Popular y Socialista, que logró generar significativos avances en materia política, económica y social, que hicieron de Libia el país con la menor desigualdad y con el mayor ingreso per cápita  de todo el continente africano.

Oportuno es señalar que una parte importante de los mercenarios a los que hemos hecho referencia en el párrafo anterior eran de origen colombiano, tal como fue puesto en evidencia por las voces en idioma español con marcado e inconfundible acento colombiano, registradas en algunos videos del atroz linchamiento de Gadafi ocurrido a mediados de octubre de 2011, que fueron profusamente difundidos en aquellos días.

A pesar de que el imperio y sus aliados repitieron hasta la saciedad en todos los escenarios posibles, incluyendo el Consejo de Seguridad de la ONU, que el objetivo de tan vasta y desigual operación militar era el establecimiento de la “democracia” y la preservación de los derechos humanos de unos supuestos rebeldes libios que ellos mismos armaron e introdujeron al territorio libio a través de la frontera con Egipto, resulta evidente que el objetivo real era tomar posesión de las reservas de petróleo, y privatizar la industria petrolera del país, transfiriendo el control y la propiedad de la riqueza petrolera de Libia a manos extranjeras.

Se ha sabido posteriormente que el intento de Gadafi de promover una nueva moneda, el dinar libio respaldado por oro (1), como divisa convertible en toda la Unión Africana, así como el plan de dejar de vender el petróleo en dólares y empezar a comercializarlo por medio del dinar de oro, fue lo que motivó su atroz asesinato, a causa de los devastadores efectos que la aplicación de tales medidas hubiese causado sobre la economía estadounidense.

Una serie de hechos ocurridos entre febrero y octubre de 2011 habrán de servir para caracterizar apropiadamente la naturaleza y alcance de esta extremadamente artera operación injerencista ejecutada por el imperio y sus aliados; a continuación, presentamos una breve reseña de tales hechos:

Durante el mes de febrero, una serie de funcionarios de alto rango del gobierno de Libia decidieron desconocer la autoridad de Gadafi y sumarse a la “insurrección”, creando un presunto gobierno paralelo que llamaron Consejo Nacional de Transición (CNT), dirigido desde el exterior por Mustafá Abul Jalil, quien hasta el 21 de febrero se desempeñaba como Ministro de Justicia de Gadafi. Esta instancia espuria es la que solicita impúdicamente la intervención militar de su país, siendo reconocida por la Asamblea General de la ONU como autoridad legítima de Libia, sin haber formado gobierno alguno a mediados de septiembre, y por la Liga Árabe, organización creada a instancias de Gadafi en el 2001, pocos días más tarde.

A comienzos de marzo, la Corte Penal Internacional (CPI) pidió investigar a Gadafi por supuestos crímenes de lesa humanidad por las acciones militares emprendidas en las manifestaciones antigubernamentales y a estas acusaciones se le sumó una de la Interpol, que consideraba que el líder libio había ordenado bombardeos aéreos contra civiles indefensos. El 19 del mismo mes, cuando el gobierno de Gadafi se encontraba a punto de derrotar a los “rebeldes”, retomando las zonas transitoriamente ocupadas al este del país, a la vez que estaba intentando una solución política del conflicto con la intermediación de la Unión Africana, las fuerzas militares de los Estados Unidos y Francia iniciaron una brutal e injustificada serie de bombardeos sobre las fuerzas gubernamentales, con la falsa excusa del establecimiento de la zona de exclusión aérea que “ingenuamente” había sido autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU.

El 13 de junio, la secretaria de estado norteamericana Hillary Clinton “exigió” a los países miembros de la Unión Africana que abandonaran al gobierno libio, cerraran sus embajadas en Trípoli y reconocieran al Consejo Nacional de Transición como gobierno legítimo, siendo oportuno señalar que en aquella oportunidad esa instancia sostuvo que no era posible alcanzar una solución a la crisis en Libia, sin que Gadafi formase parte de ella.

Sostengo responsablemente que el imperio está tratando de aplicar en Venezuela un escenario bélico de similares características al que instrumentó en el 2011 en Libia, con la sola substitución de la OTAN por una fuerza multilateral regional que llevan años tratando de conformar, porque es totalmente imposible que sean meramente casuales las coincidencias y similitudes de hechos como los anteriormente reseñados, con algunas de las acciones injerencistas que ha venido desarrollando el imperio en los últimos días, con el propósito de defenestrar a la Revolución Bolivariana; en este sentido podemos señalar, entre otras, las siguientes acciones:

El desarrollo del plan denunciado por el Presidente Maduro el pasado 12 de diciembre (2), encomendado al secretario de seguridad nacional, John Bolton, con el propósito de “llenar de violencia a Venezuela y para buscar una intervención militar extranjera, un golpe de estado, asesinar al Presidente e imponer lo que llaman ellos un consejo de gobierno transitorio”, evidenciado por los siguientes hechos: el entrenamiento de mercenarios colombianos y venezolanos en territorio colombiano y estadounidense, en complicidad con el gobierno de Iván Duque, que en una cantidad aproximada  de 734 efectivos, se estarían aprestando para ejecutar acciones de falsa bandera (falsos positivos), portando uniformes e insignias del ejército venezolano, del lado colombiano de la frontera; el entrenamiento de fuerzas de comando, en la Base Aérea Englin, al sur de la Florida (EE UU), con el propósito de intentar una “agresión quirúrgica” contra bases aéreas y navales venezolanas; siendo objetivos prioritarios: la Base Aérea Libertador de Palo Negro (estado Aragua); la Base Naval Agustín Armario, de Puerto Cabello (estado Carabobo) y la Base Aérea de Barcelona (estado Anzoátegui); y el entrenamiento de agrupaciones paramilitares destinadas a atacar a Venezuela, en la Base Aérea de Tolemaida, ubicada en el municipio de Melgar, en el departamento de Tolima,  una de las siete bases estadounidenses instaladas en Colombia desde hace varios años

El ingreso al país través de la frontera occidental, aprovechando las pasadas fiestas decembrinas, de decenas de comandos terroristas especializados en sabotajes a los sistemas eléctricos, de tratamiento y distribución de aguas y de transporte público, así como en acopiar ingentes cantidades de papel moneda para llevarlo a Colombia con fines de desestabilización económica, tal como lo denunciase el propio Presidente Maduro en una entrevista difundida el pasado 01 de enero (3); siendo oportuno señalar que infortunadamente algunos de estos comandos ya han actuado exitosamente sobre el sistema eléctrico en el estado Zulia, como lo ha venido señalando el ministro de energía eléctrica, Luis Motta Domínguez (4), mientras que otros se han visto frustrados en sus intentos, como un grupo que intentó sabotear la planta de llenado de gasolinas de Yagua, hace pocos días

La anunciada retirada de Siria de las tropas estadounidenses, que habrá de dejar cesante a una cantidad importante de mercenarios que habían venido actuando en combinación con ellas; teniendo en cuenta que muchos de estos mercenarios son de origen latinoamericano, especialmente colombianos, resulta más que probable que sean incorporados a la “aventura” bélica en Venezuela.

Un sinnúmero de intentos fallidos para instaurar un gobierno paralelo de naturaleza espuria, apoyándose en decisiones inconstitucionales de la Asamblea Nacional en desacato o del Tribunal Supremo de Justicia, también espurio, al haber sido designado por esa asamblea estando en estado de desacato, que impúdicamente viene sesionando en la sede del congreso de Colombia. Dicho gobierno no ha podido ser constituido a pesar de que llevan años intentándolo, debido a la profunda fragmentación por la que vienen atravesando las fuerzas de la contrarrevolución, así como por su imposibilidad de ser reconocido hasta ahora por la maltrecha OEA de Luis Almagro; siendo evidente que, al igual que en la Libia del 2011, su primera ejecutoria sería el solicitar la intervención militar del país

La solicitud de investigación de supuestos crímenes de lesa humanidad y abusos a los derechos humanos ocurridos en Venezuela desde el 12 de abril de 2014 bajo el gobierno de Nicolás Maduro, introducida ante la Corte Penal Internacional (CPI) a finales del mes de septiembre del pasado año por los gobiernos cipayos de Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Paraguay y Perú (5); siendo oportuno y necesario apuntar que hace pocos días, después de reunirse con el secretario de estado Pompeo, el presidente Duque, en lacayuno gesto que le retrata de cuerpo entero como el servidor incondicional del imperio que es, exhortó a  otros países de la región a que se sumasen a dicha vergonzosa solicitud (6).

Un sinnúmero de reuniones del secretario de estado norteamericano, Mike Pompeo, con cancilleres y jefes de gobierno de los países cipayos de la región, todas ellas celebradas con el propósito de intentar la conformación de una fuerza multilateral regional para intervenir militarmente en Venezuela, así como para transmitirles de manera directa las órdenes de su gobierno sobre la postura a asumir en ocasión del inicio del segundo período constitucional del Presidente Maduro, el próximo 10 de enero; siendo las más recientes: la celebrada en Brasilia con el canciller del Perú, el pasado 1° de enero; la celebrada en Cartagena de Colombia con Iván Duque, el día 2 de enero; y la celebrada vía videoconferencia con los cancilleres del “Grupo de Lima”, durante la reunión de ese esperpento diplomático celebrada el día 4, en la cual, con la sola excepción de México, los gobiernos de 12 países de la región y el del Canadá, han anticipado su desconocimiento al próximo gobierno legítimo de Maduro a la vez que le instan a entregar el ejecutivo en manos de la Asamblea Nacional en desacato (7).

Unas más que infelices declaraciones en las que a título personal pero comportándose vergonzantemente como el “ministro de colonias” del imperio, el inefable Luis Almagro llega mucho más lejos que el autodenominado “Grupo de Lima”, al decir sin el apoyo de la organización que en mala hora preside, que la OEA reconocería a un eventual gobierno provisorio de Venezuela, al decir textualmente: “Apoyamos que la Asamblea Nacional asuma el poder de manera provisoria el 10 de enero como ha sido debidamente estipulado por el Tribunal Supremo de Justicia legítimo, ambos poderes legítimos y constitucionales” (8).

Un solapado llamamiento al golpe militar proferido por el nuevo presidente de la Asamblea Nacional en desacato en la sesión inaugural del día de hoy, en la que se pronunció por la instalación de un gobierno de transición el próximo día 10, sólo que descargando en la FANB la principal responsabilidad de crearlo (9). La coincidencia del discurso de este pichón de neofascista con la posición del imperio es tal, que me atrevería a decir que el mismo le fue redactado en la embajada norteamericana.

Es ante tal cúmulo de evidencias que he formulado la hipótesis de la aplicación del escenario “Libia-2011” en Venezuela. La única variante previsible sobre este escenario consiste en que no habiendo logrado conformar la pretendida fuerza multilateral regional, según se desprende de los acuerdos alcanzados en la última reunión del “Grupo de Lima”, y habiendo sido destituido recientemente el belicoso presidente de Guyana, David Granger, los gringos tendrán que jugársela sólo con el apoyo de las fuerzas armadas de Brasil, Canadá y Colombia, a menos que otros gobiernos de la OTAN decidan sumarse en apoyo de sus socios americanos.

Finalmente, quiero decir que tengo el firme convencimiento de que Venezuela no es la Libia del Coronel Gadafi, quien bastante antes de la invasión había materializado su decisión de destruir todo su arsenal de armas estratégicas confiando ingenuamente en las falsas promesas del imperio.

Y es que si estúpidamente deciden venir por nosotros tendrán que enfrentarse a un pueblo armado, que: entre soldados regulares, milicianos y voluntarios sumaría más de 3 millones de combatientes que representan la mitad de la población total de Libia en aquellos días; cuenta con modernísimos sistemas de armas, tales como los mísiles S-300, conocidos como el terror de la aviación sionista israelí; y que sin duda alguna habrá de recibir la solidaridad ofrecida por todos los países del ALBA-TCP, así como de las potencias amigas de escala planetaria: Rusia, China, Irán y Turquía.

¡Hasta la Victoria, Siempre!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

viernes, 1 de febrero de 2019

EL PRESIDENTE TRUMP ACABA SOMETIÉNDOSE A LAS AMBICIONES DEL ESTADO PROFUNDO ‎ESTADOUNIDENSE QUE PRETENDE DESTRUIR LOS ESTADOS EN LOS PAÍSES DE LA CUENCA DEL CARIBE AHORA LE TOCO A VENEZUELA


Hace casi un año, el presidente Trump recibía en la Casa Blanca al vicepresidente Mike Pence y ‎al senador Marco Rubio, quienes venían a presentarle la esposa de un líder de la oposición ‎venezolana. En aquel momento, Trump se opuso a toda acción de desestabilización. Hoy en ‎día, Pence y Rubio han obtenido la aprobación de Trump para actuar contra la República ‎Bolivariana.‎





VENEZUELA, PUTSCH DEL ESTADO PROFUNDO ‎ESTADOUNIDENSE

El presidente Trump acaba sometiéndose a las ambiciones del Estado Profundo ‎estadounidense que pretende destruir los Estados en los países de la Cuenca del Caribe y ‎apoya al vicepresidente Mike Pence y al senador Marco Rubio en la operación de ‎desestabilización contra Venezuela. Y puede que acabe apoyándolos también en su ‎proyecto a favor de Israel y contra Siria. ‎

l anuncio del presidente Trump reconociendo a Juan Guaidó como «presidente legítimo» de ‎Venezuela se preparó en una cabina subterránea de televisión, en el Congreso de Estados Unidos ‎y la Casa Blanca. ‎

Eso es lo que describe detalladamente el New York Times [1]. ‎Operador principal: el senador republicano de La Florida, Marco Rubio, «virtual secretario de ‎Estado para América Latina, quien conduce y articula la estrategia de la administración en esa ‎región», en coordinación con el vicepresidente Mike Pence y el consejero para la seguridad ‎nacional, John Bolton. ‎

El 22 de enero, los tres presentaron su plan al presidente en la Casa Blanca, plan que el presidente ‎aceptó. Inmediatamente después –reporta el New York Times– «Mr Pence llamó a Guaidó y ‎le dijo que Estados Unidos lo apoyaría si reclamaba la presidencia». ‎

El vicepresidente Pence difundió luego hacia Venezuela un video donde llamaba los manifestantes ‎a «levantar su voz mañana» y aseguraba «en nombre del presidente Trump y del pueblo ‎americano, “estamos con ustedes” hasta que se restaure la democracia», definiendo además a ‎Maduro como «un dictador que nunca obtuvo la presidencia en elecciones libres». ‎

Al día siguiente, Trump coronó oficialmente a Guaidó como «presidente de Venezuela», a pesar ‎de que este personaje no participó en las elecciones presidenciales realizadas en mayo de 2018, ‎elecciones que la oposición boicoteó –porque sabía que iba a perderlas– y donde la victoria ‎correspondió a Maduro, al cabo de un escrutinio realizado bajo la supervisión de numerosos ‎observadores internacionales. ‎

Todos estos manejos entre bambalinas muestran que en Washington las decisiones políticas ‎vienen, ante todo, del «Estado Profundo», centro subterráneo del poder real en manos de las ‎oligarquías económicas, financieras y militares. Esos grupos son los que han decidido derrocar el ‎Estado venezolano. Venezuela posee, además de grandes reservas de minerales preciosos, las ‎reservas petrolíferas más grandes del mundo, evaluadas en más de 300 000 millones de barriles, ‎‎6 veces más que las reservas estadounidenses. ‎

Para escapar a la presión de las sanciones, que impiden a Venezuela percibir los dólares ‎provenientes de sus ventas de petróleo a Estados Unidos, Caracas había decidido establecer los ‎precios de venta no en dólares estadounidenses sino en yuanes chinos, poniendo así en peligro el ‎exorbitante poder de los petrodólares. De ahí la decisión de las oligarquías estadounidenses de ‎acelerar los plazos para el derrocar el Estado venezolano y apoderarse de su riqueza petrolera, ‎ahora necesaria no como fuente de energía para Estados Unidos sino como instrumento ‎estratégico de control sobre el mercado energético mundial, utilizable contra Rusia y China. ‎

Con ese fin, recurriendo a sanciones y sabotajes, se provocó en Venezuela la escasez de bienes de ‎primera necesidad para alimentar el descontento popular, mientras se intensificaba la penetración ‎de «organizaciones no gubernamentales» estadounidenses. Por ejemplo, en un solo año, la ‎National Endowment for Democracy (NED) financió en Venezuela más de 40 proyectos sobre la ‎‎«defensa de los derechos humanos y la democracia», invirtiendo en cada uno decenas o incluso ‎cientos de miles de dólares. ‎

Como el gobierno de Venezuela sigue teniendo el apoyo de la mayoría de los venezolanos, seguramente debe estar ‎preparándose algún tipo de provocación de gran envergadura para desatar en el país una guerra ‎civil y abrir el camino a una intervención externa.

Eso se hará con la complicidad de la Unión ‎Europea, que después de haber bloqueado en Bélgica fondos públicos venezolanos por valor de ‎‎1 200 millones de dólares, ahora lanza a Caracas –con la complacencia del gobierno italiano– un ‎ultimátum para que convoque nuevas elecciones, por supuesto bajo el control de Federica ‎Mogherini, quién se negó el año pasado a viajar a Venezuela para supervisar las elecciones ‎presidenciales. ‎

POR MANLIO DINUCCI: Geógrafo y politólogo. Últimas obras publicadas: Laboratorio di geografia, Zanichelli 2014 ; Diario di viaggio, Zanichelli 2017 ; L’arte della guerra / Annali della strategia Usa/Nato 1990-2016, Zambon 2016. Guerra nucleare. Il giorno prima. Da Hiroshima a oggi: chi e come ci porta alla catastrofe, Zambon 2017; Diario di guerra. Escalation verso la catastrofe (2016 - 2018), Asterios Editores 2018.

ESTADOS UNIDOS CREA CONDICIONES PARA ‎INVADIR VENEZUELA

Considerando el apoyo de Estados Unidos más importante que el voto de sus compatriotas, ‎Juan Guaidó se autoproclamó presidente interino de Venezuela.





Estados Unidos tiene para la Cuenca del Caribe un proyecto que el Pentágono expuso ‎en 2001. Ese plan es tan destructivo y sanguinario que Washington no puede reconocer ‎su existencia, así que tiene que inventar una narrativa aceptable. Eso es lo que estamos ‎viendo en Venezuela. Pero, ¡cuidado!, las apariencias esconden cada vez más la ‎realidad, durante las manifestaciones prosigue la preparación de la guerra.

Creación del conflicto:

Durante los últimos meses, Estados Unidos ha logrado convencer a una cuarta parte de los países ‎miembros de la ONU –entre ellos 19 países de las Américas– para que no reconozcan el ‎resultado de la elección presidencial realizada en Venezuela en mayo de 2018. Por consiguiente, ‎esos países tampoco reconocen la legitimidad del segundo mandato del presidente Maduro. ‎

En una entrevista concedida al Sunday Telegraph y publicada el 21 de diciembre de 2018, el ‎ministro británico de Defensa, Gavin Wiliamson, declaraba que Londres está negociando la ‎instalación de una base militar permanente en Guyana para retomar la política imperial británica ‎anterior a la crisis de Suez. Aquel mismo día, un diputado guyanés hacía caer sorpresivamente el ‎gobierno de su país y, de inmediato, se refugiaba en Canadá. ‎

Al día siguiente, la transnacional petrolera estadounidense ExxonMobil afirma que un barco que ‎había alquilado para realizar trabajos de prospección dentro de la zona en litigio entre Guyana y ‎Venezuela había sido expulsado de aquellas aguas por la marina de guerra venezolana. ‎La expedición contaba con una autorización concedida por el gobierno guyanés saliente, que ‎administra de facto la zona en litigio. Inmediatamente, el Departamento de Estado, y después ‎el Grupo de Lima, denuncian el incidente como un peligro que Venezuela hace correr a la ‎seguridad regional. ‎

Pero el 9 de enero, el presidente Maduro revela grabaciones de audio y video que demuestran que ‎ExxonMobil y el Departamento de Estado mintieron deliberadamente para crear una situación de ‎conflicto y empujar los países latinoamericanos a entrar en guerra entre sí. Los países miembros ‎del Grupo de Lima reconocen entonces la manipulación, con excepción de Paraguay y Canadá. ‎

El 5 de enero, la Asamblea Nacional de Venezuela elige su nuevo presidente, Juan Guaidó, y ‎se niega a reconocer la legalidad del segundo mandato del presidente de la República, Nicolás ‎Maduro. Según la Asamblea Nacional, la situación es similar al caso previsto en el artículo 233 de ‎la Constitución. Según ese artículo, cuando un presidente de la República se ve impedido de ‎ejercer sus funciones –por enfermedad–, el presidente de la Asamblea Nacional lo reemplaza ‎automáticamente. Como puede verse, esto no tiene nada que ver con la situación actual. ‎

El 23 de enero, los opositores a la Revolución Bolivariana y sus partidarios realizan ‎simultáneamente una serie de marchas en Caracas. Juan Guaidó se autoproclama entonces ‎presidente interino del ejecutivo. Estados Unidos, Canadá, Reino Unido e Israel lo reconocen ‎de inmediato como nuevo presidente de Venezuela. España que ya participó antes en varias ‎intentonas golpistas contra Hugo Chávez, empuja la Unión Europea a sumarse a la nueva ‎maniobra. ‎

La lógica de los acontecimientos conduce Venezuela a romper las relaciones diplomáticas con ‎Estados Unidos y a cerrar su embajada en Washington. Afirmando que el presidente Nicolás ‎no tiene derecho a romper relaciones con Estados Unidos, Washington mantiene su embajada ‎en Caracas y sigue aportando leña al fuego. ‎

El 24 de enero, el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, comparece ante la televisión ‎con su alto mando y confirma el compromiso de la Fuerza Armada Bolivariana al servicio de ‎la Nación y del presidente electo constitucionalmente, Nicolás Maduro. El ejército es la única ‎institución verdaderamente eficaz del país. ‎

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El 24 de enero, el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino, comparece ante la televisión ‎con su alto mando y confirma el compromiso de la Fuerza Armada Bolivariana al servicio de ‎la Nación y del presidente electo constitucionalmente, Nicolás Maduro. El ejército es la única ‎institución verdaderamente eficaz del país. ‎

La aplicación de un esquema ya utilizado:

Contrariamente a lo que creen los venezolanos, el objetivo de Estados Unidos no es derrocar al ‎presidente Maduro sino aplicar en la Cuenca del Caribe la doctrina Rumsfeld-Cebrowski de ‎destrucción de las estructuras estatales en los países de la región. Eso exige, ciertamente, la ‎eliminación de Nicolás Maduro, pero también la de Juan Guaidó. ‎

Este esquema ya fue utilizado antes para convertir los incidentes internos que tenían lugar en Siria ‎en 2011 en una agresión externa perpetrada por todo un ejército de mercenarios, en 2014. En ‎el caso de Venezuela, la Organización de Estados Americanos (OEA) –cuyo secretario general ‎ya reconoció a Juan Guaidó como presidente– asume el papel que hizo la Liga Árabe‎ en el ‎caso de Siria. El papel de los Amigos de Siria lo asume el Grupo de Lima, que ‎se encarga de coordinar las posiciones diplomáticas de los aliados de Washington. Y Juan ‎Guaidó hace el papel del jefe de la oposición siria Burhan Ghalioun. ‎

En el caso de Siria, Burham Galioun, quien desde hace mucho tiempo colaboraba con la NED ‎estadounidense, fue reemplazado por otro personajillo, que a su vez fue reemplazado por otro, ‎luego por otro y por otro más, tantas veces que ya nadie recuerda su nombre. Juan Guaidó será ‎rápidamente desechado de la misma manera. ‎

Pero el esquema sirio funcionó sólo en parte, en primer lugar, porque Rusia y China se opusieron ‎reiteradamente en el Consejo de Seguridad de la ONU. En segundo lugar, porque el pueblo sirio ‎apoyó a la República Árabe Siria y dio pruebas de excepcional resistencia. Y, finalmente, porque ‎Rusia logró respaldar y equipar al Ejército Árabe Sirio ante los mercenarios extranjeros y la OTAN. ‎Sabiendo que el Pentágono ya no podrá seguir utilizando a los yihadistas para debilitar el ‎Estado sirio, Washington va a poner ahora el caso sirio en manos del Departamento del Tesoro, ‎que hará todo lo posible por impedir la reconstrucción del país y del Estado. ‎

En los próximos meses, el autoproclamado presidente interino Guaidó tratará de crear una ‎administración paralela

Ø para apoderarse del dinero del petróleo en varios litigios;
Ø para “resolver” el diferendo territorial con Guyana;
Ø para negociar la cuestión de los refugiados;
Ø para cooperar con Washington y hacer encarcelar en Estados Unidos a los dirigentes ‎venezolanos con diversos pretextos.‎

Si tenemos en cuenta la experiencia adquirida durante los 8 últimos años en el Gran Medio ‎Oriente, no debemos comparar lo que sucede en Venezuela con lo sucedido en Chile en 1973. ‎El mundo postsoviético ya no es el de la guerra fría. ‎

En aquella época, Estados Unidos trataba de controlar todas las Américas y cerrar el paso a ‎toda forma de influencia soviética. Quería explotar las riquezas naturales de aquella parte del ‎mundo con el menor control posible de los gobiernos nacionales y con el menor costo posible. ‎

Pero hoy, por el contrario, Estados Unidos se obstina en ver el mundo como unipolar. Ya ‎no tiene amigos ni enemigos. Según la visión estadounidense una población está integrada a la ‎economía globalizada o vive en territorios que contienen recursos naturales, recursos que ‎Estados Unidos no explotará necesariamente pero que siempre quiere controlar. Y como esos ‎recursos no pueden estar simultáneamente bajo el control de los Estados-naciones donde ‎se encuentran y del Pentágono, Washington aspira a impedir el funcionamiento de las estructuras ‎estatales de esos países. ‎

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Este mapa proviene de un Powerpoint que Thomas P. M. Bennet, asistente del almirante ‎estadounidense Arthur Cebrowski, presentó en una conferencia realizada en el Pentágono, ‎en 2003. La parte rosada abarca todos los países cuyas estructuras estatales deben ser ‎destruidas. Este proyecto no tiene nada que ver con la guerra fría ni con la explotación de ‎los recursos naturales. Después de haber destruido el “Gran Medio Oriente”, los estrategas ‎estadounidenses se preparan para destruir la “Cuenca del Caribe”. ‎



Cegar a los actores:

‎Es posible que Juan Guaidó crea realmente que puede resolver la crisis y servir a su país ‎autoproclamándose presidente interino. En realidad, es lo contrario. Su autoproclamación creará ‎una situación que será asimilada a una guerra civil. Guiadó, o sus sucesores, pedirán ayuda a ‎Brasil, Guyana y Colombia, que desplegarán fuerzas “de paz” con apoyo de Israel, Reino Unido ‎y Estados Unidos. La violencia continuará hasta que ciudades enteras estén en ruinas. ‎

No importa que el gobierno de Venezuela sea bolivariano o liberal, que sus relaciones con ‎Estados Unidos sean buenas o no. El objetivo no es lograr un “cambio de régimen” sino debilitar ‎el Estado lo más posible. Ese proceso comienza en Venezuela, pero se extenderá de inmediato ‎a otros países de la región, como Nicaragua, hasta que no quede verdadero poder político en el ‎conjunto de esa región. ‎

Esta situación es muy clara para numerosos árabes, cuyos países ya cayeron en esa trampa. ‎Pero, por el momento, los latinoamericanos no parecen verla con claridad. ‎

Por supuesto, también es posible que los venezolanos tomen conciencia de la manipulación, dejen ‎de lado sus divisiones y salven el país. ‎

POR THIERRY MEYSSAN: Intelectual francés, presidente-fundador de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Sus análisis sobre política exterior se publican en la prensa árabe, latinoamericana y rusa. Última obra publicada en español: De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestros ojos la gran farsa de las "primaveras árabes"

miércoles, 30 de enero de 2019

¿DONALD TRUMP HA SIDO OBLIGADO A ‎RENUNCIAR?




¿DONALD TRUMP HA SIDO OBLIGADO A ‎RENUNCIAR?
 
1.     ‎¿Ha renunciado el presidente Donald Trump a cambiar la política estadounidense? ‎‎
2.     ¿Se ha sometido a la antigua clase dirigente de su país?

Durante los dos últimos ‎meses, su administración parece haber redefinido los objetivos del AfriCom, del ‎CentCom y del SouthCom:

1.     El primero parece haber sido autorizado a luchar contra los ‎proyectos chinos en África,
2.     el segundo se dedicaría ahora a exacerbar la división entre ‎árabes y persas en el Gran Medio Oriente y
3.     el tercero a iniciar la destrucción de las ‎estructuras de los Estados en los países de la Cuenca del Caribe.

Esas nuevas misiones ‎se acompañan ahora con un regreso de los neoconservadores.
Desde las elecciones legislativas conocidas como (midterm), realizadas el 6 de noviembre de 2018, el presidente Trump enfrenta ‎una presión extremadamente fuerte. Las instituciones federales tuvieron que cerrar el 22 de ‎diciembre (shutdown) porque el Congreso rechazó el presupuesto presentado por la ‎administración, presupuesto que incluía el financiamiento del famoso muro a lo largo de la ‎frontera con México. La crisis duró 35 días, hasta el 25 de enero de 2019. El presidente Trump ‎acabó inclinándose temporalmente ante las exigencias del Partido Demócrata. Según S&P Global ‎Ratings, el shutdown costó más de 6 000 millones de dólares, o sea mucho más de lo que ‎habría costado el muro.‎

Durante ese periodo, la administración Trump dio numerosas muestras de abandono de su política ‎exterior y de defensa y de sometimiento al imperialismo estadounidense. También es posible que ‎este promotor inmobiliario haya optado por simular un cambio radical y que acabe desmintiéndolo ‎el 15 de febrero, fecha de expiración del acuerdo sobre el presupuesto. En todo caso, al menos ‎por el momento, numerosos elementos hacen pensar que Donald Trump ha renunciado a ‎concretar el cambio que había prometido. ‎

 El 13 de diciembre de 2018, el consejero para la seguridad nacional, John Bolton, exponía ante ‎la Heritage Foundation la nueva estrategia de Estados Unidos en África: ‎
1.     ‎desarrollar el comercio, ‎
2.     ‎luchar contra el terrorismo islámico, ‎
3.     ‎verificar el uso que se hace de la ayuda estadounidense. ‎

Nada muy diferente a lo de antes, exceptuando el hecho que los objetivos comerciales fueron ‎ampliamente expuestos ya no como una rivalidad con las antiguas potencias coloniales (Francia y ‎Reino Unido) sino como un feroz combate contra China y Rusia. ‎
 El 20 de diciembre, el secretario de Defensa, el general James Mattis, presentaba su dimisión al ‎presidente Trump en una carta pública. Aunque ‎la prensa dijo lo contrario, Mattis expresaba en esa carta su conformidad con la retirada de las ‎fuerzas estadounidenses presentes en Siria. Pero también decía temer la manera en que ‎los aliados miembros de la coalición anti-Daesh podían interpretar esa retirada y que ese ‎movimiento pudiera poner fin al liderazgo estadounidense. Trump estimó que nadie puede pretender darle ‎lecciones, y menos en público, y revocó inmediatamente a Mattis, o sea no le permitió ‎mantenerse en el cargo hasta que se le designara un sucesor. ‎

Sin embargo, ante la lluvia de críticas, Trump acabó por retroceder y admitió que la retirada ‎estadounidense ya anunciada será más larga que lo previsto inicialmente. ‎

 El 3 de enero de 2019, al iniciarse el 116º periodo de trabajos del Congreso de Estados Unidos, ‎el representante demócrata Eliot Engels y el senador republicano Marco Rubio presentaban ‎‎2 proyectos de ley (H.R. 31 [6] y S. 1 ). En ambos proyectos aparece un pasaje casi idéntico ‎tendiente a la adopción de sanciones que impidan la reconstrucción de Siria. Después, ‎Eliot Engels –que ya había sido el redactor de la Syria Accountability Act, adoptada en 2003– ‎fue elegido presidente de la Comisión de Exteriores de la Cámara de Representantes mientras que ‎James Rich era elegido para presidir la comisión equivalente en el Senado. Rich se alió ‎de inmediato al proyecto de ley contra Siria. ‎

Ambos proyectos afirman que no son los yihadistas sino el gobierno sirio el que torturó a las ‎personas cuyos cadáveres aparecen fotografiados en el llamado «Informe Cesar», lo cual es ‎presentado como justificación para impedir la reconstrucción en la República Árabe Siria. El texto ‎del Senado incluso respalda la ayuda militar de Estados Unidos a Israel, precisamente ‎en momentos en que el Estado hebreo reconoce haber iniciado una campaña de ataques aéreos ‎contra Siria. ‎

 El 10 de enero de 2019, el secretario de Estado Mike Pompeo enunciaba la nueva estrategia de ‎Estados Unidos para el Gran Medio Oriente en una conferencia impartida en la Universidad ‎Americana del Cairo (Egipto) [8]. Esa política ‎consistiría en:‎

1.     ‎ luchar contra el terrorismo islámico, ‎
2.     ‎luchar contra Irán y sus aliados,
3.     ‎retirar de esa región las tropas estadounidenses favoreciendo simultáneamente la creación ‎de una «OTAN» israelo-árabe. ‎

Sin embargo, además de que dividir la región entre árabes y persas resulta más peligroso aún que ‎la situación actual, la creación de una alianza militar israelo-árabe parece improbable. ‎Por supuesto, los creadores de tal alianza se apoyarían en una serie de gobiernos que ya están ‎colaborando en secreto con Israel. El problema es que lo hacen en contra de la opinión de sus ‎propios pueblos. ‎

Al mismo tiempo, el consejero para la seguridad nacional, John Bolton, construía una internacional ‎terrorista contra Irán, aglutinando en ella elementos árabes sunnitas provenientes del Emirato ‎Islámico (Daesh) y persas chiitas miembros de los Muyahidines del Pueblo (MEK).‎

 Ese mismo día, 10 de enero, el secretario de Estado Mike Pompeo publicaba una declaración ‎contra Venezuela, dando con ello a Juan Guaidó la señal para ser autoproclamará presidente ‎interino del poder ejecutivo.

Mientras la prensa occidental y los propios venezolanos veían al gobierno bolivariano como ‎blanco de este conflicto, desde este sitio web nosotros anunciábamos –adelantándonos a los ‎acontecimientos– que el Pentágono está aplicando en la Cuenca del Caribe la estrategia que ya ‎utilizó en la región africana de los Grandes Lagos y que luego reprodujo en el Gran Medio Oriente. Esa es también la interpretación del ministerio de Exteriores de la Federación Rusa. Moscú declaraba: ‎

«La creación deliberada y notoriamente bien orquestada de un doble poder y de un centro ‎alternativo de decisión en Venezuela abre la vía al caos y a la erosión del Estado ‎venezolano.»‎

 El 22 de enero, el Partido Demócrata adoptó en la Cámara de Representantes una ley que ‎prohíbe al presidente Donald Trump sacar a Estados Unidos de la OTAN. Eliot Engels había participado en la ‎redacción de esa ley. ‎

Ese proyecto de ley no se había mencionado durante la campaña de las elecciones legislativas de ‎medio término, pero el Partido Demócrata lo priorizó, dejando de lado sus compromisos sobre el ‎Obamacare. En julio de 2018, Eliot Engels había redactado, junto al ex secretario general de ‎la OTAN Anders Fogh Rasmussen, un artículo de opinión en favor de la alianza atlántica.‎

 El 26 de enero, Mike Pompeo anunciaba que el neoconservador Elliott Abrams será su enviado ‎especial para Venezuela. Hace sólo 2 años, Abrams era el candidato de los imperialistas al sillón ‎de secretario de Estado. Su nombre está indisolublemente asociado a las peores acciones ‎secretas de Estados Unidos en América Latina durante la guerra fría. ‎

Los neoconservadores provienen del trotskismo, o sea su origen ideológico es una extrema ‎izquierda que se unió al aparato estatal estadounidense en tiempos de la administración Reagan. ‎Sus partidarios han emigrado constantemente de la “izquierda” a la derecha, al ritmo de los ‎cambios en la cúpula del poder estadounidense. Los neoconservadores se opusieron a la elección ‎de Donald Trump, pero ahora se unen a su administración. ‎

En definitiva, se han redefinido los objetivos del AfriCom, del CentCom y del SouthCom [15] autorizándolos a defender intereses que no son los ‎del Pueblo estadounidense sino los intereses de ciertas empresas transnacionales y de Israel. ‎Asociados –como siempre– a esa política, los neoconservadores entran nuevamente en escena. ‎

Esos factores tienden a demostrar que el Partido Republicano y la administración Trump han ‎cambiado radicalmente de política y que –aunque mantienen la decisión de no permitir ‎que los grupos terroristas administren Estados– regresan a la política del Partido Demócrata, de Barack ‎Obama y de Hillary Clinton: el imperialismo militar al servicio de las transnacionales. ‎

Los principales donantes del Partido Republicano parecen haber tomado nota de ese abandono. ‎Los hermanos Koch acaban de anunciar que no apoyarán la reelección de Donald Trump.

POR THIERRY MEYSSAN: Intelectual francés, presidente-fundador de la Red Voltaire y de la conferencia Axis for Peace. Sus análisis sobre política exterior se publican en la prensa árabe, latinoamericana y rusa. Última obra publicada en español: De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestros ojos la gran farsa de las "primaveras árabes" (2017).