TRADUCCIÓN A OTROS IDIOMAS - TRANSLATION TO OTHER LANGUAGES
miércoles, 1 de diciembre de 2021
martes, 23 de noviembre de 2021
JOSÉ ANTONIO KAST (REPRESENTANTE DE LA DERECHA CHILENA) Y GABRIEL BORIC (REPRESENTANTE DE LA IZQUIERDA CHILENA) SE MEDIRÁN EN LA SEGUNDA VUELTA PRESIDENCIAL EN CHILE
Chile atomizada, obliga a candidatos
a tejer alianzas sociales
Comicios. Derecha e izquierda
comienzan a avalar tanto a Kast como a Boric. El “electorado esencialmente no
ideológico” de Parisi, es el más codiciado de cara a la segunda vuelta.
Las encuestas hicieron su labor en
Chile, como se esperaba, José Antonio Kast y Gabriel Boric se medirán en la
segunda vuelta presidencial. Dos polos opuestos en un país atomizado, con el
Parlamento fragmentado y una alta abstención electoral.
Pasó la primera vuelta y ningún
postulante alcanzó el 30%. Kast venció con un 27,91%, casi 10 puntos menos que
el 36,64% obtenido en 2017 por el entonces aspirante Sebastián Piñera.
“Esta primera vuelta demostró que
ningún candidato tiene una representación plena hacia un progresismo, hacia una
continuidad; claramente hay un descontento con lo que representa Piñera”,
explicó Lucía Miranda, docente del Instituto de Ciencia Política de la
Pontificia Universidad Católica de Chile.
En ese sentido, la doctora por la
universidad estadounidense de Northwestern, Isabel Castillo, apuntó que “tradicionalmente
el triunfador ganaba en todo el país, pero esta elección fue más fragmentada,
surgieron una serie de particularidades locales o regionales”.
“A Boric le fue bien en el centro,
pero mal en zonas rurales (...) su votante es predominantemente urbano”,
ejemplificó.
De hecho, el propio diputado admitió
horas después de la difusión de resultados que fuese deseado llegar en la
campaña a más sitios de Chile, particularmente a las zonas rurales.
En opinión de Miranda, la clave
estará en cómo se muestren los discursos de aquí al 19 de diciembre, cuando se
llevará a cabo el balotaje.
Alianzas electorales
Para Castillo, “las alianzas formales
son relativamente claras”. Kast será acogido por la derecha tradicional y la
centroizquierda abrazará a Boric.
Por lo tanto, consideró que “las
alianzas más importantes no van a estar a nivel de estructura política”, sino
en lo social.
“Estos partidos no tienen la
capacidad para llegar a electorados distintos que es lo que se necesita en este
caso, ambos candidatos no tienen porcentajes altos. Entonces tienen que crecer
bastante y estos apoyos no bastan, ni garantizan el éxito”, comentó la
politóloga.
Tanto Kast como Boric llamaron anoche
a ese elector que sufragó por alguno de sus rivales, conocedores de que
acercarse al centro definirá al ganador de la segunda vuelta.
Kast le habló al votante moderado
—alabó tanto la campaña de Yasna Provoste como la de Sebastián Sichel—,
mientras que Boric reforzó su retórica en contra de la delincuencia y a favor
de la recuperación económica.
Un electorado al que apeló Kast,
primero al argüir que su candidatura es la “alternativa para enfrentar a los
delincuentes y el narcotráfico”. Y luego al pedir el voto para que Chile no sea
“otra Venezuela”.
Castillo señaló que ambos necesitarán
“salir a buscar a ciertos sectores sociales”, en parte por la incógnita que
representa el electorado de Franco Parisi, tercero en los comicios con el
12,80% de los apoyos.
“Es un electorado esencialmente no
ideológico, que no se identifica ni con la izquierda ni con la derecha, y por
lo mismo no es tan fácilmente endosable a Kast o a Boric”, aclaró.
Un sondeo de Pulso Ciudadano y Activa
Research, realizado entre el 9 y el 12 de noviembre, muestra una división del
voto de Parisi: un 28,4% respaldaría a Boric y un 26,7% a Kast. La
incertidumbre continúa.
El efecto Parisi en el balotaje
Susana Riquelme, magíster en Política
y Gobierno
Es posible que su triunfo se deba a
los discursos que apuntan hacia la antipolítica partidista, de los discursos
“no soy de izquierda ni de derecha” con poco horizonte y consistencia política.
Es difícil de explicar, y es un fenómeno
que nos sorprende, no solo porque no estuvo en Chile sino que, por ejemplo, su
deuda de pensión de alimentos que es considerada violencia de género, por
tanto, un acto totalmente reprochable y condenable para las mujeres y el
movimiento feminista, pero evidentemente su electorado no se encuentra allí.
Es posible que su interacción con el
electorado de redes sociales, a través de discursos reduccionistas, con poca
información y que apuntan por ejemplo al votante antimigración, lo hayan
posicionado como tercero en esta elección. Desafortunadamente este tipo de
soluciones se han ido instalando ante situaciones complejas, que han sido
exacerbadas a través de medios de comunicación sin cuestionar la xenofobia y
racismo que ello implica y las consecuencias que puede traer en términos de
derechos humanos, de convivencia armónica y riesgo especialmente para mujeres y
niñez migrante.
Se desconoce cuál va a ser su postura
para la segunda vuelta dado el poco horizonte político de sus bases y apuesta
por proyectos colectivos. Al ser un candidato con ideas y programa que lo
posicionan como centro derecha, es posible que parte de sus votantes apoyen la
candidatura de Kast, sobre todo considerando el discurso anti migración.
PEDRO CASTILLO ESTA SALVADO DE VACANCIA POR AHORA
RMP: “Keiko Fujimori quiere tirarse
completito el gobierno de Castillo, clarísimo”
En Sin guion, Rosa María Palacios
señaló que con Fuerza Popular la moción de vacancia de Chirinos obtiene los 26
votos necesarios. Sin embargo, aclaró que incapacidad para gobernar no es una
causal de destitución. “No sé si Keiko Fujimori se da cuenta de lo abusiva que
se le ve”, dijo.
La congresista de Avanza País,
Patricia Chirinos, propuso una moción de vacancia presidencial contra Pedro
Castillo por incapacidad moral, durante la última sesión del Pleno. Rosa María
Palacios sostuvo que fue un desacierto.
La iniciativa, según Palacios, no
convenció ni a los miembros de Avanza País, a otras agrupaciones del Congreso y
mucho menos al mismo Hernando de Soto.
“Se necesita una razón y la razón no
puede ser que el señor presidente no distingue el bien del mal. En el Código
Penal, las personas que no distinguen el bien del mal tienen una grave
alteración de la consciencia y, por tanto, son inimputables, psicópatas”,
indicó.
Algunas hipótesis precisan que
Chirinos Soto quería desviar la atención de sus desafortunadas declaraciones en
un spot publicitario donde se le visualiza al lado del “horno más grande del
Perú”, en Ayacucho, e incita a usarlo con hombres violentos y corruptos.
No obstante, otros apuntan a que se
quiso medir fuerzas; es decir, saber cuántos congresistas están dispuestos a
destituir a Castillo Terrones.
La letrada recordó que, de acuerdo al
Reglamento del Congreso en su artículo 89, para presentar la moción de vacancia
son necesarias las firmas de 26 parlamentarios. Para aprobar la medida en el
Pleno, se requieren 52 votos y para vacar al jefe de Estado hacen falta solo
87.
“Las cosas le salieron muy mal a la
señora Patricia Chirinos. Primero porque ha victimizado al presidente de la
República. Ser incompetente no es una falta establecida en la Constitución del
Perú, entonces ¿Por qué lo están vacando?”, cuestionó.
Aunque la gran mayoría de bancadas se
mostró en contra de la propuesta de la exalcaldesa de La Perla y hasta se ha
presentado una moción de censura en su contra, la lideresa de Fuerza Popular,
vía Twitter, ha anunciado que la bancada naranja se sumará al pedido de
Patricia Chirinos.
“En Fuerza Popular creemos que este
gobierno viene demostrando una permanente incapacidad para conducir el país.
Por ese motivo, la ha decidido firmar la moción de vacancia presidencial”,
escribió la hija de Alberto Fujimori.
“Ya tienen los 26 votos para
presentar (la moción), la bancada de Keiko Fujimori tiene 24 votos. Veremos si
tienen los votos para someterlo a debate. Hay que recordarle a la señora Keiko
Fujimori que ser incapaz en la conducción de un país no es causal de vacancia.
No está en la Constitución que escribieron para su papá. Keiko Fujimori quiere
tirarse completito el gobierno de Pedro Castillo, clarísimo. No sé si Keiko
Fujimori se da cuenta de lo abusiva que se le ve”, manifestó RMP.
Política LR
martes, 26 de octubre de 2021
SE PRORROGAN MODIFICACIONES PARA ELECCIONES DEL 2022: EL DICTAMEN FUE RECHAZADA POR LA MAYORÍA DE LOS REPRESENTANTES, PERO, EN MINORÍA, FUE APROBADA CON 68 VOTOS A FAVOR, 33 EN CONTRA Y 14 ABSTENCIONES.
Con la finalidad de fomentar un
proceso electoral seguro frente a la emergencia sanitaria de la COVID-19 y el
adecuado ejercicio del derecho a sufragio de la ciudadanía, el Pleno del
Congreso aprobó una prórroga de 30 días para evaluar modificaciones a las
reglas electorales que regirán para los comicios regionales y municipales del
2022.
En efecto, durante la sesión
plenaria, se debatió el dictamen recaído en los proyectos de ley 0113-2021,
0128 y 0136-CR, sobre normas electorales aplicables para la próxima elección de
autoridades ediles y de los gobiernos regionales.
La legisladora Patricia Juárez
Gallegos (FP), presidenta de la Comisión de Constitución, sustentó el dictamen
en mayoría; sostuvo que se ha considerado la incorporación y la modificación de
diversas disposiciones transitorias en la normativa electoral, específicamente
en la Ley de Organizaciones Políticas, Ley 29084, así como en la Ley Orgánica
de Elecciones, Ley 26859.
“La reforma tendrá como objetivo la
suspensión de la aplicación de las normas que regulan las elecciones primarias
con relación a las elecciones regionales y municipales del 2022, así como la
inaplicación temporal de algunos artículos de las citadas leyes, con el
objetivo de modificar determinados plazos administrativos a efectos de
coadyuvar al pleno ejercicio del derecho de sufragio pasivo”, afirmó la congresista
Juárez.
Asimismo, refirió que las medidas
responden al actual contexto de emergencia nacional ocasionado por la crisis
sanitaria y económica, también contempla otras modificaciones de plazos
temporales como la afiliación de los ciudadanos que deseen ser candidatos,
personas que militan, pero que participarían como invitados, afiliación de
candidatos, entre aspectos vinculados al proceso y a la ley electoral para las
elecciones municipales y regionales del 2022.
Finalmente, señaló que dicha medida
no es nueva y que el año pasado se aplicó una extensión de seis meses, y que
por el momento se pide solo por 30 días. No se propone suspender las elecciones
primarias para las elecciones del 2022. “Creemos que en este momento se podría
suspender temporalmente este proceso de elecciones primarias de los partidos
políticos”, concluyó.
APROBACIÓN DE DICTAMEN EN MINORÍA
Una vez culminada la participación de
la titular de la Comisión de Constitución, el congresista Enrique Jeri Oré
(SP-PM) sustentó un dictamen en minoría señalando que la propuesta en mayoría
no se ha medido en términos reales el impacto de los cambios para los procesos
electorales.
“Este dictamen colisiona
sustancialmente con muchas reformas que han sido aprobadas, aunque sea de
carácter temporal no se mide realmente el impacto para los procesos electorales
pendientes. Solicitamos un plazo de 30 días adicionales para poder reformar
modificar y debatir con mayor amplitud la propuesta en mayoría”, manifestó.
La propuesta en mención contiene un
artículo único, que propone la incorporación de la undécima disposición
transitoria de la Ley 26859, Ley Orgánica de Elecciones, a través de una
disposición transitoria final, que señala que para las elecciones del 2022 no
será de aplicación lo contenido en el segundo y tercer párrafo del artículo 4
de la presente ley.
En ese sentido, las normas con rango
de ley y normas reglamentarias, relacionadas con procesos electorales o de
consulta popular y aprobadas por el Congreso de la República, serán de
aplicación al día siguiente de su publicación en el diario oficial El Peruano.
El plazo para aprobar dichas reformas será de tres (3) meses a partir del día
siguiente de la fecha de publicación de la presente norma en dicho diario.
Además, el plazo para aprobar dichas
reformas será de 30 días calendarios a partir del día siguiente de la fecha de
publicación de la presente norma. Las normas reglamentarias para dicho proceso
deberán publicarse hasta el 5 de febrero del 2022.
Luego intervinieron los congresistas
de Acción Popular (AP) Elvis Vergara Mendoza, Luis Aragón Carreño y Darwin
Espinoza Vargas, quienes dieron a conocer su disconformidad con el proyecto en
mayoría, considerando que se quiere modificar las reglas electorales. “Tenemos
que fortalecer los partidos políticos”, señaló Vergara Mendoza.
Por su parte, el legislador Enrique
Wong Pujada (PP), segundo vicepresidente del Congreso, señaló que se debería
reconocer al presidente Pedro castillo, por su atención al proceso de
vacunación a favor de la población, a diferencia de otras gestiones el poder
Ejecutivo. “En relación a la propuesta de modificar las reglas electorales,
señaló que se debería cambiar los procesos internos y por la pandemia es muy
delicado”
A su turno, Edgar Reymundo Mercado
(JP) consideró que está a favor de las reformas, pero hay hechos como la
pandemia, que afecta a la sociedad. “Tenemos que apostar por la vida y la salud
de los peruanos, planteamos la necesidad de suspender temporalmente algunas
disposiciones de las Ley de Organizaciones Políticas”, consideró.
Los parlamentarios de Perú Libre (PL)
Víctor Cutipa Ccama y Flavio Cruz Mamani señalaron la necesidad de fortalecer a
los partidos políticos y su institucionalidad, así como respetar la democracia
y la vida orgánica de los partidos.
A su vez, Alex Paredes Gonzales (PL)
refirió que la población está a la expectativa de las elecciones primarias.
Su colega, María Agüero Gutiérrez
(PL), refirió que la política en el país está desprestigiada, por lo que se
debe respetar la institucionalidad de los partidos. “Se quiere impedir la
participación democrática de los jóvenes, mujeres y nuevos liderazgos”,
consideró.
Mientras que el legislador Alejandro
Muñante Barrios (RP) sostuvo que solo se está suspendiendo las elecciones
primarias, mas no el proceso electoral programado para el 2022.
Su colega, Noelia Herrera Medina
(RP), consideró que es un peligro realizar las elecciones primarias por la
pandemia, por tanto, solicitó respetar la vida.
Al término de la participación de los
representantes, el legislador Eduardo Salhuana Cavides (APP) planteó una
cuestión previa para que se vote por separado parte de la propuesta de ley, que
fue rechazada por mayoría.
Durante la votación para la
aprobación del dictamen en mayoría, esta fue rechazada por la mayoría de los
representantes. Por tanto, seguidamente se procedió a la votación del dictamen
en minoría, expuesto por el congresista Jeri Oré (SP-PM), cuya norma fue
aprobada con 68 votos a favor, 33 en contra y 14 abstenciones.
OFICINA DE COMUNICACIONES DEL CENTRO
DE NOTICIAS DEL CONGRESO
17 Sep 2021 | 9:00 h
jueves, 30 de septiembre de 2021
LOS LIBERALES Y LOS NEOLIBERALES MENCIONAN LA IMPORTANCIA DEL CONSENSO CUANDO TIENEN EL CONTROL DE UN DETERMINADO ORDEN ECONÓMICO Y POLÍTICO, COMO HA SUCEDIDO EN EL PERÚ EN LOS ÚLTIMOS TREINTA AÑOS. PERO CUANDO SE SEÑALA QUE POR VOLUNTAD POPULAR HAY UN NUEVO PUNTO DE PARTIDA, ENTONCES CLAMAN QUE HAY “DICTADURA”
¿Consenso o hegemonía?
La desesperación de las huestes
fujimoristas en los últimos días, que los hacen recurrir crecientemente a la
violencia, es una muestra de que sus reclamos por un supuesto fraude electoral,
ha sido derrotados y el país se acerca a la proclamación de Pedro Castillo como
presidente electo. En este momento el tema es la formación del nuevo gobierno y
al respecto parece que hubiera dos principios en pugna para ese propósito:
¿consenso o hegemonía?
El consenso como confluencia o
acuerdo entre diferentes actores políticos es fundamental para el
funcionamiento de una democracia. Sin embargo, se llega siempre a consensos
políticos de gobierno a partir de que haya acuerdos sobre temas mayores como la
legitimidad del Estado y del régimen político mismo. Ambas cuestiones han sido
han sido destruidas por el neoliberalismo en el Perú, dejándonos luego de
treinta años de dominio económico y político, un Estado aún más ajeno a la
población del que existía y un régimen en crisis profunda que padece de la
aguda desconfianza de los ciudadanos. Por estas carencias de legitimidad surge
exitosa la figura de Pedro Castillo, que reclama precisamente instituciones en
las que la gente pueda creer
En estas condiciones hay que
reconstruir los acuerdos mayores sobre el régimen político y el Estado para a
partir de ellos construir consensos para gobernar el Perú. En los debates de
los últimos años en América Latina esto se llama promover un proceso de
construcción hegemónica nacional y popular, que lleve al desarrollo de un
nosotros colectivo, nacional o plurinacional según los diferentes criterios al
respecto, que avance en la identidad entre los ciudadanos el y Estado. El
proceso de construcción hegemónica necesita un liderazgo que lo impulse, es
este caso el triunfo electoral ha llevado al profesor Pedro Castillo, que
levanta banderas programáticas de cambio constitucional y cambio del modelo
neoliberal, a su partido Perú Libre y a sus aliados, a jugar este papel.
El consenso entonces debe
desarrollarse a partir de este liderazgo y el porvenir inmediato depende de la
capacidad, personal y programática de los actores de cambio, para llevarlo
adelante. Plantear el consenso a secas, sin referencia a liderazgo alguno y
ajeno al proceso de construcción hegemónica señalado, es quedarnos en el orden
económico y político actual que ha sido rechazado mayoritariamente por la
población.
El consenso, sin referencia alguna,
es un elemento clave de la ideología liberal que se pretende neutro y ajeno a
las contradicciones que atraviesan la vida social y política. Los liberales y
para nuestro caso también los neoliberales mencionan la importancia del
consenso cuando tienen el control de un determinado orden económico y político,
como ha sucedido en el Perú en los últimos treinta años. Desde allí quisieran
acordar con los demás, pero cuando se señala que por voluntad popular hay un
nuevo punto de partida, entonces claman que hay “dictadura”. No caigamos en la
seducción de los consensos sin hegemonía, porque son consensos falsos que
protegen el orden actual y no nos lleven sino a más de lo mismo.
La tarea de Pedro Castillo y su
equipo es, por ello, potenciar el proceso de construcción hegemónica, que
movimientos sociales partidos progresistas han iniciado en los últimos años
para enfrentar la crisis de régimen, para a partir de allí congregar una mayoría
ciudadana duradera que abra un nuevo camino de democratización y transforme el
Perú.
Publicado originalmente en Otra
Mirada
FRENTE A LOS LIBERALES Y LOS NEOLIBERALES ESTÁ LA POLÍTICA CONSTITUYENTE
Los términos de la política:
liberales, neoliberales y constituyentes
Los términos en los que se hace la
política son fundamentales para saber cuál es el futuro de un país, de allí el
agudo conflicto que desatan los intentos de cambiarlos. En la actualidad en el
Perú tenemos tres perspectivas en competencia. La más notoria es la del
continuismo neoliberal, pero también asoma la liberal que ha vivido los últimos
treinta años subordinada a la primera y la constituyente, que es la visión del
cambio democratizador.
El continuismo neoliberal entre
nosotros entiende la política como represión y clientelismo. Agrega el prefijo
neo a liberal para resaltar su preferencia por las libertades de mercado a la
democracia y reafirma la dependencia de nuestro país de los centros del
capitalismo financiero mundial. No, por casualidad, empezó con golpe de estado
y dictadura, pero supo darse continuidad con la constitución írrita de 1993,
que consagró en su capítulo económico el derecho absoluto a la propiedad
privada, y luego extender un vasto aparato clientelista que sobreviviría su
gobierno autoritario. El continuismo neoliberal tomó formas democráticas de la
transición del 2000 en adelante, pero manteniendo el modelo económico primario
exportador, criminalizando la protesta y haciendo cada vez más difícil el
registro de nuevos partidos.
Su trayectoria nos hace ver que no
trepidó en cambiar de ropaje cada vez que le convino a sus intereses. De la
democracia a la dictadura, de allí a la corrupción, la tortura y el asesinato y
nuevamente a la democracia. Ya en esta ha procedido, en sus diferentes
versiones, a la compra de electores y de elegidos, a la pataleta cuando las
cosas no le salen como querían y a la oferta de mano dura como programa de
futuro para el Perú.
La política liberal, por su parte,
sueña el supuesto bien perdido de conjugar todas las libertades y predica
cuando ha podido, el acuerdo imposible entre democracia y neoliberalismo que a
la postre ha terminado siendo la reedición de diversas versiones del uso
privado de los recursos públicos. Esta política liberal en el Perú no se ha
distinguido, por ello, de su pariente neoliberal. Permaneció a su sombra
durante buena parte de estos treinta años, no pudo o no se atrevió a cambiar la
constitución de 1993 durante el gobierno de transición (2000-2001), ni tampoco
contó con los arrestos necesarios para aprobar las reformas que promovió Henry
Pease el 2003. El 2011, en la versión vargasllosiana de este liberalismo, le
dio su primer certificado de buena conducta a Ollanta Humala, iniciando un
camino que terminaría llevándolo a brazos neoliberales. Sólo resucita el 2018,
con la iniciativa de reforma política de Martín Vizcarra, ya sumidos en la
actual crisis de régimen. Esta iniciativa de reforma, que hubiera podido
convertirse en una antesala de cambios mayores, tampoco logra vencer la resistencia
neoliberal, naufragando al poco tiempo de plantearse.
En los últimos años, quizás si su
mayor logro hegemónico, ha sido incursionar ideológicamente en predios
progresistas, persuadiendo a algunos políticos e intelectuales de las bondades
de un acuerdo bajo premisas liberales, es decir, de una reforma del modelo y de
un régimen político basado en la competencia y el acuerdo entre notables como
salida a la crisis. Curiosamente los liberales, que les encanta degustar
tolerancia y apertura, no han tenido problemas para convivir bajo hegemonía
neoliberal con sus parientes autoritarios o subordinando ellos a otros sectores
progresistas, pero parece que no soportan el camino de una mayor
democratización social y política. Hoy, este sector liberal busca extender su
hegemonía sobre Pedro Castillo, aceptando su victoria en la segunda vuelta y
embarcándose en un proyecto de “captura” del candidato, casi presidente electo.
Cuán exitoso será en su propósito es muy temprano para decirlo.
Frente a liberales y neoliberales
está la política constituyente, es decir, la voluntad de iniciar un proceso
hegemónico alternativo de democratización social y política, que establezca una
nueva institucionalidad por la vía de una Asamblea Constituyente que apruebe
una Nueva Constitución. Esta aparece como la forma de desbloquear los límites
de la institucionalidad neoliberal en funciones, cuyos candados están puestos,
precisamente, para mantener el orden dictado por el golpe de estado del cinco
de abril de 1992. Los acontecimientos de la segunda vuelta señalan que el
conflicto a resolver es entre la continuidad del orden neoliberal, representado
por Keiko Fujimori y el cambio constituyente que expresa Pedro Castillo.
La opción intermedia en la que
insisten los liberales luego de haber perdido en las urnas, solo nos llevará al
ahondamiento de la crisis de régimen sin solución a la vista. Esta solución
intermedia plantea afrontar los problemas inmediatos, centrados en las
necesidades urgentes de la pandemia y el hambre, antes que en el proceso
constituyente. Este último sería la negación de lo primero. Grave error, el
camino constituyente es precisamente la convergencia de lo inmediato con los
histórico, pensarlo disociado es no haber entendido o no querer entender ni lo
uno ni lo otro, porque oponerlos es negarlos. La tarea hoy no es el consenso,
que nos deja en el pasado, sino la hegemonía que nos permite avanzar al futuro.
La política constituyente, sin
embargo, no significa ceguera constituyente. Por una parte, está la promesa de
Pedro Castillo de una Nueva Constitución. Si Castillo no cumple se convertirá
en un Humala más de este mundo. Por ello, debe buscar la manera de convocar a
un referéndum constituyente, el primer paso concreto hacia la Asamblea, en el
tiempo más corto posible. Ahora bien, se trata de ampliar la para incluir en
ella a la mayor cantidad de sectores democráticos, trascendiendo a los que
hayan votado por alguna alternativa de izquierda o centro en las recientes
elecciones y demostrando que es una convocatoria para refundar el Perú cuyos
límites son la corrupción, la sobreexplotación y el entreguismo.
De triunfar, como se espera, el
referéndum le dará el respaldo para convocar a la Asamblea Constituyente que se
ocupe de redactar la nueva carta. Los neoliberales dicen que el mecanismo no
está en la Constitución de 1993, pero esta carta tampoco estaba en ninguna
parte, sino que la impusieron Fujimori y Montesinos a punta de golpe y fraude o
sea que es tiempo ¡treinta años después! de poner las cosas en su sitio.
La política constituyente se plasmará
así en acción constituyente, es decir en dar pasos concretos en el proceso que
nos lleve a la instalación de una Asamblea Constituyente. Con esa orientación
es que se deben dar los demás pasos del gobierno de Castillo, lo que lo acerque
o lo aleje de ese propósito será lo que contribuya al éxito o derrota del
mismo.
La gramática política, es decir la
forma de lucha por el poder en el próximo período, será entonces una gramática
constituyente. Las gramáticas del pasado, la neoliberal que está condenada por
sus antecedentes y la liberal por sus miedos, no tienen futuro como gramáticas
democráticas. Solo cabría que los liberales asuman que no es su tiempo y se
integren a una política constituyente.
Escrito por: Nicolás Lynch.
EL GRITO DE “COMUNISMO”, POR LA DERECHA AL GOBIERNO DE PEDRO CASTILLO RESURGE COMO ESTIGMA, TRAYENDO UN FANTASMA DEL PASADO QUE YA NO EXISTE, PERO DICHO CUENTO ASUSTA A DETERMINADOS SECTORES SOCIALES DE LA POBLACION PERUANA
Los usos indiscretos del comunismo en
el Perú.
Hemos escuchado en las últimas
semanas la mención o más bien el grito de “comunismo”, por parte de la oposición
de derecha al gobierno de Pedro Castillo, tanto en el debate público como en la
manifestación callejera. Ha sido una incursión en el túnel del tiempo. Los
mayores recordarán que la última vez de un uso tan repetido del término fue en
la década de 1970, cuando los voceros de la vieja oligarquía despotricaban
malheridos contra las reformas velasquistas. Posteriormente, ni con Alfonso
Barrantes se atrevieron y eso que el doctor, puertas adentro y afuera, se
reclamaba marxista-leninista. En la época de la guerra interna incluso se hacía
la diferencia entre terrorismo y comunismo, quizás por respeto a los dos
partidos comunistas que actuaban dentro de la legalidad y la democracia como
miembros de la Izquierda Unida: el Partido Comunista-Unidad y el Partido
Comunista-Patria Roja, diferenciándolos así de Sendero Luminoso, que, aunque se
llamase también comunista desdecía con su conducta terrorista de todos sus
nombres.
Sin embargo, entre los que se
llamaban comunistas y/o marxistas-leninistas cuarenta años atrás lo que existía
era, más que el establecimiento de una sociedad sin clases, el establecimiento
de una sociedad justa, democrática e igualitaria; donde comunismo y/o
marxismo-leninismo eran una marca de consecuencia en el mundo de la entonces
Guerra Fría. Esto se hizo más claro luego de la caída del muro de Berlín y el
colapso de la Unión Soviética, ocurridos por si no se acuerdan, entre 1989 y
1991. La izquierda, en sus diversos matices, pasó de postular la toma del poder
por la vía del asalto armado al estado burgués, a señalar la necesidad de
conseguir el cambio por la vía de la democratización de la sociedad y el
estado. Ello, por supuesto, llevó a una renovación ideológica que con sus más y
sus menos ha atravesado a casi todas las fuerzas de izquierda.
La democracia fue así la bandera para
enfrentarse a la dictadura de Fujimori y Montesinos y la democracia ha sido
también la bandera para enfrentar la criminalización de la protesta y el
gobierno de élites del régimen neoliberal. El término, sin embargo, toma un
nuevo significado en esta coyuntura de crisis del régimen que se impuso con el
golpe del cinco de abril. Lo que se llamó con esperanza democracia a partir de
la transición del 2000-2001 ha sido una gran frustración. Por ello, ya no se
trata solo de competir en los parámetros de ese pasado sino de plantear una
nueva relación entre derechos e instituciones, redefiniendo ambos, que nos
permita dar un salto en la democratización, es decir plantear una nueva
constitución.
Así, si la palabra comunismo alude
todavía a un imaginario prohibido del pasado, no permitamos que nuestro
significado actual de democracia, la nueva constitución, aluda a un imaginario
prohibido del presente. Esta es quizás una de las luchas ideológicas postreras
que nos plantea el neoliberalismo y debemos ganarla.
Por eso digo que comunismo resurge
como estigma, trayendo un fantasma del pasado para calificar algo que ya no
existe, pero que por asociación o cuento podría asustar a determinados sectores
sociales. Lo que en realidad se teme por parte de quienes inventan la campaña
es la democratización, tanto de la sociedad, porque no quieren la consideración
del otro como igual, como del estado, ya que rechazan dejar o incluso compartir
lo que han manejado como su chacra en las últimas décadas.
Pero los estigmas en su ridiculez
revelan también su carácter efímero. Más y más sectores de la población se dan
cuenta que no estamos ante dilemas del pasado sino ante definiciones
fundamentales para nuestro porvenir como nación. Lo han demostrado millones de
peruanos con su votación en las pasadas elecciones y ojalá que, en el futuro
muy próximo, desde la calle y desde el gobierno del profesor Pedro Castillo,
los peruanos tengamos todas las razones para poner al Perú en un camino
democrático distinto al neoliberal.
Publicado originalmente en Otra
Mirada
miércoles, 29 de septiembre de 2021
domingo, 26 de septiembre de 2021
EL PRESIDENTE MANATIENE SU APROBACIÓN Y SUS MINISTROS SUPERAN SU APROBACIÓN, ES UNA SEÑAL QUE SI HAY ACIERTOS EN EL GOBIERNO DE PEDRO CASTILLO
El presidente Castillo sigue en un nivel de aprobación
similar al de agosto (38% vs. 40% en este mes). Lo mismo sucede con el primer
ministro Bellido, con 33% de aprobación. Los ministros en su conjunto, con 38%
de aprobación, superan las cifras del primer ministro, mas no las del
presidente. Sin embargo, tres ministros por los que se pregunta
individualmente: Salud, Economía y Justicia, superan la aprobación del
presidente y del premier.
El ministro de Salud tiene una aprobación similar a la de su
antecesor (67%), el de Justicia tiene 49% de aprobación. El ministro de
Economía cuenta con 54% de aprobación, mayor que la de su antecesor y que la
del ministro de Economía del gobierno de Kuczynski en septiembre del 2016 (42%
de aprobación según datos de La República-GfK).
Y esto se da pese a que la percepción del manejo de la
economía por parte del Gobierno no es tan buena, solo 20% cree que es muy/algo
bueno y 41% regular. Más allá de una lectura entre lo radical versus lo
moderado en el gabinete, parece que estamos en un escenario de solvencia versus
mediocridad. Los tres ministros evaluados no han tenido tantos cuestionamientos
como otros.
Se mantiene, aún, una mejor valoración del personaje de Pedro
Castillo en términos de su preocupación por los pobres y por representar a
“gente como uno” que en su capacidad para gobernar. Si bien sigue siendo
importante ese capital que viene desde las elecciones, se puede ir diluyendo
tanto por su inacción como por la actuación de sus ministros. Como estamos
viendo, hay algunos ministros que suman, mientras otros restan.
Análisis por Patricia Zárate, jefa de Estudios de Opinión del
IEP
A 60 DÍAS DE GESTION: GUIDO BELLIDO CARGA EL PASIVO DEL GOBIERNO Y SALUD, ECONOMÍA Y JUSTICIA, ES UNA SEÑAL QUE SI HAY ACIERTOS EN EL GOBIERNO DE PEDRO CASTILLO
PEDRO CASTILLO SIGUE CON MAYOR RESPALDO FUERA DE LIMA
METROPOLITANA, SEGÚN IEP
Estancamiento y valoración. Un 40% de los peruanos lo aprueba
y un 42% lo desaprueba. En la capital, aprobación es de 25%, en el resto del
país, 48%. Cevallos, Francke y Torres mejor que Bellido.
El presidente Pedro Castillo se estanca en su aprobación, con
dos quintas partes del país a favor y algo similar en contra, pero aún más
fuerte fuera de Lima, según la última encuesta nacional del Instituto de
Estudios Peruanos (IEP), investigación para La República.
El estudio consultó a la población del 20 al 23 de setiembre
reciente y tiene márgenes de error de 2,8 puntos por encima y debajo de cada
resultado de representación nacional.
Aproximadamente, un 40% de los peruanos aprueba la forma como
Castillo conduce su gobierno. Es decir, casi dos quintas partes de la
ciudadanía la consideran buena o suficiente.
Al contrario, un 42% desaprueba cómo dirige su gestión. En
tanto, un 18% -casi una quinta parte del país- no sabe o no precisa su
posición.
La aprobación a Castillo es más común fuera de Lima
metropolitana. Solo un 25% de los capitalinos lo favorece en esa evaluación,
pero en el resto del país un 48% lo aprueba.
En las provincias del norte peruano, un 42% le da su
aprobación; en las del centro, un 48%; en las sureñas, un 58%; y en las del
oriente, un 43%.
Cerca de la mitad del país coincide en que Castillo, en mucho
o en algo, se preocupa por los que menos tienen (un 53% lo cree) y que
“representa a gente como uno” (un 51%). Algo menos de la mitad del Perú
considera que, en mucho o en algo, tiene capacidad para gobernar (un 46%) y le
inspira confianza (un 44%). En Lima, su imagen positiva es menor.
MINISTROS
Los titulares de Salud, Hernando Cevallos; Economía, Pedro
Francke; y Justicia, Aníbal Torres, tienen mayor aprobación que el primer
ministro, Guido Bellido. A Cevallos lo aprueba un 67% del país; a Francke, un
54%; y a Torres, un 49%. A Bellido, solo un 33%.
La vacunación contra el Covid-19 es lo más valorado: un 58%
cree que Castillo y su equipo la vienen manejando bien o muy bien.
Escrito por: David Pereda - 26 Set 2021 | 17:28 h
viernes, 17 de septiembre de 2021
PRORROGAN MODIFICACIONES PARA ELECCIONES DEL 2022
Con la finalidad de
fomentar un proceso electoral seguro frente a la emergencia sanitaria de la
COVID-19 y el adecuado ejercicio del derecho a sufragio de la ciudadanía, el
Pleno del Congreso aprobó una prórroga de 30 días para evaluar modificaciones a
las reglas electorales que regirán para los comicios regionales y municipales
del 2022.
En efecto, durante la
sesión plenaria, se debatió el dictamen recaído en los proyectos de ley
0113-2021, 0128 y 0136-CR, sobre normas electorales aplicables para la próxima
elección de autoridades ediles y de los gobiernos regionales.
La legisladora Patricia
Juárez Gallegos (FP), presidenta de la Comisión de Constitución, sustentó el
dictamen en mayoría; sostuvo que se ha considerado la incorporación y la
modificación de diversas disposiciones transitorias en la normativa electoral,
específicamente en la Ley de Organizaciones Políticas, Ley 29084, así como en
la Ley Orgánica de Elecciones, Ley 26859.
“La reforma tendrá como
objetivo la suspensión de la aplicación de las normas que regulan las
elecciones primarias con relación a las elecciones regionales y municipales del
2022, así como la inaplicación temporal de algunos artículos de las citadas
leyes, con el objetivo de modificar determinados plazos administrativos a
efectos de coadyuvar al pleno ejercicio del derecho de sufragio pasivo”, afirmó
la congresista Juárez.
Asimismo, refirió que las
medidas responden al actual contexto de emergencia nacional ocasionado por la
crisis sanitaria y económica, también contempla otras modificaciones de plazos
temporales como la afiliación de los ciudadanos que deseen ser candidatos,
personas que militan, pero que participarían como invitados, afiliación de
candidatos, entre aspectos vinculados al proceso y a la ley electoral para las
elecciones municipales y regionales del 2022.
Finalmente, señaló que
dicha medida no es nueva y que el año pasado se aplicó una extensión de seis
meses, y que por el momento se pide solo por 30 días. No se propone suspender
las elecciones primarias para las elecciones del 2022. “Creemos que en este
momento se podría suspender temporalmente este proceso de elecciones primarias
de los partidos políticos”, concluyó.
APROBACIÓN DE DICTAMEN EN
MINORÍA
Una vez culminada la
participación de la titular de la Comisión de Constitución, el congresista
Enrique Jeri Oré (SP-PM) sustentó un dictamen en minoría señalando que la
propuesta en mayoría no se ha medido en términos reales el impacto de los
cambios para los procesos electorales.
“Este dictamen colisiona
sustancialmente con muchas reformas que han sido aprobadas, aunque sea de
carácter temporal no se mide realmente el impacto para los procesos electorales
pendientes. Solicitamos un plazo de 30 días adicionales para poder reformar
modificar y debatir con mayor amplitud la propuesta en mayoría”, manifestó.
La propuesta en mención
contiene un artículo único, que propone la incorporación de la undécima
disposición transitoria de la Ley 26859, Ley Orgánica de Elecciones, a través
de una disposición transitoria final, que señala que para las elecciones del
2022 no será de aplicación lo contenido en el segundo y tercer párrafo del
artículo 4 de la presente ley.
En ese sentido, las
normas con rango de ley y normas reglamentarias, relacionadas con procesos
electorales o de consulta popular y aprobadas por el Congreso de la República,
serán de aplicación al día siguiente de su publicación en el diario oficial El
Peruano. El plazo para aprobar dichas reformas será de tres (3) meses a partir
del día siguiente de la fecha de publicación de la presente norma en dicho
diario.
Además, el plazo para
aprobar dichas reformas será de 30 días calendarios a partir del día siguiente
de la fecha de publicación de la presente norma. Las normas reglamentarias para
dicho proceso deberán publicarse hasta el 5 de febrero del 2022.
Luego intervinieron los congresistas
de Acción Popular (AP) Elvis Vergara Mendoza, Luis Aragón Carreño y Darwin
Espinoza Vargas, quienes dieron a conocer su disconformidad con el proyecto en
mayoría, considerando que se quiere modificar las reglas electorales. “Tenemos
que fortalecer los partidos políticos”, señaló Vergara Mendoza.
Por su parte, el
legislador Enrique Wong Pujada (PP), segundo vicepresidente del Congreso,
señaló que se debería reconocer al presidente Pedro castillo, por su atención
al proceso de vacunación a favor de la población, a diferencia de otras
gestiones el poder Ejecutivo. “En relación a la propuesta de modificar las
reglas electorales, señaló que se debería cambiar los procesos internos y por
la pandemia es muy delicado”
A su turno, Edgar
Reymundo Mercado (JP) consideró que está a favor de las reformas, pero hay
hechos como la pandemia, que afecta a la sociedad. “Tenemos que apostar por la
vida y la salud de los peruanos, planteamos la necesidad de suspender
temporalmente algunas disposiciones de las Ley de Organizaciones Políticas”,
consideró.
Los parlamentarios de
Perú Libre (PL) Víctor Cutipa Ccama y Flavio Cruz Mamani señalaron la necesidad
de fortalecer a los partidos políticos y su institucionalidad, así como
respetar la democracia y la vida orgánica de los partidos.
A su vez, Alex Paredes
Gonzales (PL) refirió que la población está a la expectativa de las elecciones
primarias.
Su colega, María Agüero
Gutiérrez (PL), refirió que la política en el país está desprestigiada, por lo
que se debe respetar la institucionalidad de los partidos. “Se quiere impedir
la participación democrática de los jóvenes, mujeres y nuevos liderazgos”, consideró.
Mientras que el
legislador Alejandro Muñante Barrios (RP) sostuvo que solo se está suspendiendo
las elecciones primarias, mas no el proceso electoral programado para el 2022.
Su colega, Noelia Herrera
Medina (RP), consideró que es un peligro realizar las elecciones primarias por
la pandemia, por tanto, solicitó respetar la vida.
Al término de la
participación de los representantes, el legislador Eduardo Salhuana Cavides
(APP) planteó una cuestión previa para que se vote por separado parte de la
propuesta de ley, que fue rechazada por mayoría.
Durante la votación para
la aprobación del dictamen en mayoría, esta fue rechazada por la mayoría de los
representantes. Por tanto, seguidamente se procedió a la votación del dictamen
en minoría, expuesto por el congresista Jeri Oré (SP-PM), cuya norma fue
aprobada con 68 votos a favor, 33 en contra y 14 abstenciones.
OFICINA DE COMUNICACIONES




































